ADICCIONES




Uno de los problemas que dañan a las personas, y por lo tanto afecta  a la sociedad, son las adicciones. Este flagelo social, va creciendo día a día, aunque se trate de combatirlo.
Es necesario recordar que las adicciones que afectan al ser humano son varias, y con distintos grados de destrucción, y algunas hasta parecen inofensivas y saludables.

Las personas por diferentes causas, comienzan a transitar un camino hacia una aparente felicidad, para luego darse cuenta que ocurre todo lo contrario, pero con el agravante que por sus propios medios, les resulta imposible salir de ese camino.
El Proverbio Bíblico dice; Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte. Proverbio 14:12

Por eso es muy importante, preguntarse antes de probar cualquier cosa, que ofrecen como algo que va a cambiar su vida.

¿Qué va a producir en mí? ¿Qué tipo de cambio ocurrirá? ¿Me beneficia? ¿Me perjudica? ¿Me ayuda en mi diario andar? ¿Hará mejor persona de mí? ¿Podré dejar cuando quiero?

Encontrar las respuestas, es importante, eso hace que piense, que consulte, que analice si conviene o no, comenzar esa aventura de probar algo desconocido, para mejorar la situación, ya sea económica, social, afectiva, emocional, intelectual o espiritual.

Porque de lo contario, estaría dando un salto al vacío, hacia lo desconocido, sin estar preparado para eso.

Las adicciones, no solo tienen que ver con algunas sustancias químicas, incluyendo el cigarrillo, pasan con las bebidas alcohólicas, azucaradas o espumantes.
También produce adicción, el sexo y las relaciones ilícitas, el acumular dinero, la fama, el trabajo ilegal, la compra compulsiva, el mal trato, etc.

Todo esto, aunque parece lindo, no lo es. Es destructivo, aunque se crea o no. Tampoco soluciona la causa por la cual se comienza a transitar ese camino.

Si usted tenía problemas antes de elegir algunas de estas conductas, una vez que se metió en esto, tendrá más problemas.
No solo tendrá que luchar con el problema original, sino también con los que le va a producir el uso de nuevas conductas equivocadas, o el consumo de sustancias toxicas, que comenzaran a afectarle su diario andar.

¿Cómo evitar esto? Solo hay un lugar y una persona que le puede ayudar en esta lucha contra la cual usted va perdiendo.

Dios declara esto en su palabra: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñare cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
Jeremías 33:3

Le guste o no, acepte o no, necesita a Dios en su vida cada día, si quiere vivir bien, no exento de problemas, pero con la fuerza y la sabiduría, para resolver esos problemas, sin sentirse derrotado ni abrumado por los mismos.

Si usted tiene a Cristo en su vida, (no, si es religioso) si invitó a Cristo a que gobierne su vida, no necesitara ningún tipo de sustancias ni actitudes nocivas para resolver sus problemas y sentirse bien.

Dice Dios: He aquí que yo traeré sanidad y medicina; y les curare y les revelare abundancia de paz y de verdad. Jeremías 33:6

Con estas promesas de Dios, si se cree y se apropia de las mismas, ¿Qué otra cosa necesita? ¿Qué o quién puede superar esta oferta?

Pero está en cada persona haciendo uso de la libertad que Dios el creador le ha dado, creer y aceptar. Apropiarse de ellas, o rechazar y negar la veracidad de las mismas.

Si las rechaza y las niega, continuará con sus problemas sin saber qué hacer con ellos. En cambio, si las cree y recibe, su vida será diferente, dará un vuelco de ciento ochenta grados. Lo cual hará que sus dificultades y problemas, ya no le impedirán avanzar hacia sus metas y propósitos nobles que tengan.

Por ultimo dice un Proverbio Bíblico: El temor de Dios es el principio de la sabiduría.
Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Proverbio 9:10




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